lunes, 10 de septiembre de 2007

A la niña, en su laberinto de dos caminos












Deseabas ser
de huesos libres
y acariciar con tus tibias mejillas
la luna blanca y brillante.
Intentabas tocar
el viejo firmamento
con tus dedos de niña.

Soñabas…

Pero temías la oscuridad,
las alturas y
las cosas inmensas:
te desgarrabas
en esa contradicción insana.

Llorabas y desesperabas entonces.

Quisiera
que escondas tu alma,
por un momento,
bajo la húmeda almohada
y explicarle al sol orgánico:
Por qué el llanto y
el miedo.
Por qué la mentira y
la verdad.
Por qué el enredo atravesado
en tu corazón.

No tengas miedo de gritar y
mostrar tu alma amiga.

Sé que acariciarás
la luna blanca y brillante
esa que reposa en tus salobres ojos.
Tocarás el viejo firmamento,
ese que corre bajo
tus pies.

Serás ave fuerte
con alas de gigante,
una ave de huesos libres
para enfrentar el miedo.

Tendrás tu corazón
sembrado en la tierra,
con el dolor y la risa
llena de barro dulce
cosechando flores con aroma de lluvia.

Reirás...



POEMA DE JUAN CARMEN AÑAZCO

2 comentarios:

Garo dijo...

Interesante. Agradable y conmovedor. No obstante algunos aspectos ritmicos( una ave de huesos libres/
para enfrentar el miedo.) o en el caso de los versos entre parentesis tal vez el mejoramiento del color del verso. Pero siendo sincero esto en lírica no tiene mucho valor, xq la estructura general del poema, al menos a mio parecer si cumple su fenómeno estético.

peluka dijo...

que excelente...sin género