lunes, 18 de enero de 2010

*AL FINAL DE ESTE VIAJE



A Roger Huaccha Plasencia,
que aún sigue pintando un gran recuerdo en los corazones

“Siempre que se hace una historia,
se habla de un viejo,
de un niño o de sí.
Pero mi historia es difícil:
no voy a hablarles de un hombre común.
...”
(Canción del elegido, Silvio Rodríguez)


Se supo de un hombre de 23 que quizás no le ganó la lucha a la muerte, pero ganó amigos, tal vez pocos, pero definitivamente buenos amigos, para siempre.

Él mismo acomodaba sus cuadros, daba la mano a la poca gente que acudía al evento preparado para reunir dinero y que serviría para cubrir los gastos de su enfermedad, saludaba a los presentes, miraba hacia la salida o entrada, hacia el vacío incrustado en el local mucho más grande y profundo que el Cáncer en su pulmón. Era sábado de fiesta y así tenía que ser.
Aquel artista de la vida tenía el cuerpo joven, aparentemente lleno de salud, sin embargo por dentro una terrible enfermedad lo invadía. Pero se mataba de risa, pues supo reírse de la muerte. Aquel joven artista nos dejó su corazón y su inmensa sonrisa, su burla contra la muerte, se reía de ella y supo hacerlo como pocos.
Contaba -con ironía- sus saludos con el médico, el oncólogo que lo atendía: “¿Cómo está Ud., doctor?” –preguntaba Roger al médico encargado de velar por su salud. A lo que el galeno respondía sorprendido: “En vez que yo te pregunte cómo estás, eres tú quien lo hace”. Y las risas no podían contenerse. Aquel joven era así, jocoso en los días terribles, pero parecía tener un medicamento que lo fortalecía, mucho más eficaz que los que le recetaban para aliviar sus dolencias.
A pesar de su extrema figura tenía una fortaleza a prueba de males físicos, y es que Roger siempre fue un hombre activo, cuando quería dejar atrás su casa lo hacía, y al día siguiente ya estaba en otra ciudad, respirando nuevos aires, sin saber que años posteriores un Cáncer al pulmón lo postraría en una cama durante sus últimos días, y esa enfermedad de mierda lo desalojaría de su cuerpo, ese sería su último viaje en la vida.
Ahora, es lunes *18 de enero de 2010, lunes pesado para el viaje, para visitar lugares recónditos, es lunes y Roger va en camino a un lugar donde todos iremos algún día y nos adelanta la marcha, porque Roger siempre era así: activo, de andar rápido, de inquieta mirada, de pies ligeros, de corazón abierto e inmenso como la sonrisa que conocimos y ahora recordamos con un gran agujero en el corazón.
*Fecha del sepelio de Roger. Falleció el pasado sábado 16 de enero.

“...
Al final de este viaje en la vida, quedará
nuestro rastro invitando a vivir.
Por lo menos por eso es que estoy aquí.
...
Al final de este viaje en la vida, quedará
una cura de tiempo y amor,
una gasa que envuelva un viejo dolor.
...”
(Al final de este viaje en la vida, Silvio Rodríguez)

*Walter Toscano, Casa Grande, 18-01-2010

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