viernes, 19 de marzo de 2010

LA MEMORIA ANCESTRAL EN LA PINTURA DE YALDO

Óleos presentados en la Muestra Individual de Yaldo Leiva Ávalos en la Casa de la Emancipación de Trujillo.
En esta muestra conformada por 9 pinturas, Yaldo ha regresado a sus orígenes, a su vientre geográfico, a sus visiones telúricas, a la Pachamama, al Apu, a la raíz ancestral de los colores del Perú.

Este artista, nacido en Quiruvilca y criado en Julcán, lugares de la sierra de La Libertad, ha producido una obra sincera, y para realizar estas pinturas ha recurrido a sus vivencias en su tierra, a su infancia, a su contacto con la cosmogonía andina. No hay disfuerzo alguno ni ornamentaciones para la mirada vacía, ya que hay un trasfondo de profundas manifestaciones culturales que ha sobrevivido a lo largo del tiempo gracias a memorias ancestrales traídas por la mano del arte.

Atrás quedaron sus experimentaciones con la forma y el color en sus iniciales surrealismos y una breve mirada al abstraccionismo; ahora, Yaldo deja de lado su onírica mirada para sumergirse en lo más profundo de nuestros orígenes históricos, e incluso llega más allá de lo que antaño se propuso como meta el indigenismo, pues Yaldo se adentra en la cultura que nos hizo surgir como nación, como poderoso imperio para ser más precisos.

El cóndor se cubre con el manto geométrico y los colores del arco iris, los incas brindan con el inti bebidas alucinógenas en base a brebajes preparados desde tiempos inmemoriales.
La selva aún virgen guarda animales salvajes, cazadores indígenas con tocados de plumas conviven con pumas, tucanes, camaleones multicolores. El sol agradecido por los ritos en su nombre mantiene una gran comunión con los andes. Hay armonía entre los habitantes de los mares y el cielo. Porque el hombre proviene de la tierra y va hacia ella en su viaje final, el espacio celeste atestigua en sus alas el paso del hombre en el mundo, en la vida, en la huella dejada en la tierra a la vista del sol.

Yaldo no olvida plasmar -a su modo- a los seres de nuestra historia junto a la fauna peruana, entonces se asoman serpientes, aves, pumas y perros calatos, que representan a nuestra riqueza animal.
El chasqui rompe el viento acompañado por aves. Y el cielo es libre para quebrar barreras, y así llegar hacia el destino llevando las buenas nuevas o el anuncio de lo incierto.

Yaldo también interpreta las ceremonias celebradas por los incas junto a sus súbditos, nos recuerda que la alegría no estaba ausente en las fiestas del inca, pues en la sierra aún se sigue preservando el espíritu ancestral a pesar de los años, de los siglos pasados hoy vueltos a la memoria de la sincera mano y el ojo testigo de Yaldo.

Casa Grande, marzo 16 de 2010
Walter Toscano
Artista plástico, caricaturista y poeta
Director de Piel de Camaleón Editores

lunes, 1 de marzo de 2010

MECE AL RECIÉN NACIDO - PERFORMANCE EN EMATOMA



Alrededor los rostros petrificados de las personas, que se dieron cita al festival Ematoma II, miraban a 3 locos de remate, 3 pieles de camaleón a punto de vomitar la cordura. El primer disidente, Eder Velásquez tuvo que abandonar el barco, y se refugió en su propia oscuridad. Rubén Aguilar apareció en escena mostrando un letrero que decía: "Prohibida la cordura". Atrás, Miguelón preparaba el aperitivo musical. Luego, Garo vestido de obstetra y Walter Toscano cubierto con una capa amarilla y en completa ropa negra, avanzó unos pasos protegido por una máscara hecha de papel higiénico. La poesía había parido a su bebe no bien recibido que 9 meses antes en cortejo sexual con el alfabeto provocó la ruptura de la lucidez.

Entonces lo inevitable se manifestó en forma de hijo de la poesía, y como hijo no deseado gritó, gritó hasta defecar sus verdades, su llanto sobre nuestras tiernas cabezas.

La música de Miguelón González dejó de rastrear el llanto del bebe. El público intentó limpiarse de los versos paridos por la poesía y fueron cagados por su hijo. Y poco pudieron hacer, simplemente se vieron revestidos de hedor y cerraron los ojos, la boca y el silencio se apoderó del ambiente. Los pieles de camaleón se retiraron a sus aposentos y se cubrieron de lejanía, de oscuridad, de ausencia.




Fotos, por cortesía de los organizadores de Ematoma II.