WALTER TOSCANO PRESENTANDO EL LIBRO "ALUCINADO", DE LUIS BOCELI.DE IZQUIERDA A DERECHA: WALTER TOSCANO, LUIS BOCELI Y CÉSAR OLIVARES.
LUIS BOCELI EN PLENA PERFORMANCE POÉTICA CON SU LIBRO "ALUCINADO" ENTRE MANOS.Se conoce que la poesía es lo más parecido a la música, y con toda razón Boceli, músico amateur-amatour -como así se denomina-, nada en el sonido de la poesía, en sus notas acuosas, en las gotas verbales que deja un corazón maltrecho por vivir a bordo de su sangre motorizada. Y lo que resulta, luego de esa colisión o naufragio, es la renovación de la piel, la mímesis cardiaca de una nueva corriente sanguínea sin control de sanidad, pero con nuevas citas, nuevos poemas y la vuelta inevitable al agujero negro de la totalidad o la nada.
Coincido en parte con Víctor Ruiz Velazco –su editor- al afirmar que Boceli es un autor futurista (movimiento artístico formulado por Marinetti en 1909 en plena revolución industrial), o por lo menos lo es en “Alucinado”, pero es un futurista en contraposición con sus representantes iniciales, es decir: un poeta del movimiento, de la velocidad de las máquinas es cierto; sin embargo con un humor que se filtra en los intersticios de los motores metafóricos para desestabilizar al tedio, a las fechas repetidas, al calco de los días, a la contemporaneidad de los latidos deformes, y tomar de todo aquello que le otorgue la materia prima para sus creaciones poéticas.
Además, Boceli se vale del coloquialismo como un recurso de exploración vanguardista para su arte poética, lo que podría generar cierta confusión y creerse que es un libro de narrativa. ¡Craso error!, pues “Alucinado” es un poemario -quizás inclasificable formalmente, estilísticamente a cabalidad-, pero que transita, sin duda, en la órbita de la poesía.
En “Alucinado”, su libro, nos devela al poeta y lo muestra como a un hijo del ciclo natural de la vida:
“...
...todo poeta es marcado por una desilusión
de amor, una muerte, una tragedia, una apuesta,
un siniestro, una jugarreta...
...”
“...
...Ud. no sufre,
¡Ud. busca sufrir!, porque el sufrir es el alimento de la
creación que se mantiene vigente en el tiempo.
...”
Boceli protesta en contra de la aparente condición de ser poeta, como si para obtener ese ‘título honorífico’ tuviera que valerse de artificios verbales:
“...
¿Por qué no nos tratan como personas comunes
y corrientes
Acaso electrocutamos con nuestras palabras los párpados del tiempo?
...”
Y descorre las cortinas del cuarto del poeta, y nos lo muestra en pleno juego con la palabra, con sus juguetes alquímicos:
“...
Los poetas son eternamente tornadizos
sólo fieles a las metáforas catalizadoras:
cosas, objetos, esferas, planetas, vientos.
...”
En “Nin”, Boceli hace una dura confesión de sus latidos actuales:
“...
Mi primer libro fue una terrible metida de pata,
una descuajeringada, no me calatié del todo.
¡Ahora sí; me destejo,
me silencio,
me interiorizo, vanguardista a pulso
...”
“Alucinado” es un libro que va de la mano con la modernidad, sus vehículos motorizados, su decadencia, su entrampamiento de emociones, sus vericuetos patológicos, su simbiosis cotidiana, su ambigua realidad, donde la idea de lo absoluto también se torna en un infinito espacio vacío.
Walter Toscano
Casa Grande, 13 de abril de 2010
7:20pm












Les invitamos a una nueva jornada de POESÍA DE MIÉRCOLES..jpg)
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Es una selección de cuentos de Pierre Castro, publicados especialmente para el Festival RockeArte al aire libre, llevado a cabo en Casa Grande en septiembre del 2009.





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